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MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN QUE TE HARÁN AHORRAR EN LA FACTURA DE LUZ EN VERANO
CON CALORES EXTREMOS, EVITAR PAGAR FACTURAS DE LUZ ELEVADAS DURANTE EL VERANO ES UNA DE LAS GRANDES PREOCUPACIONES DE LOS ARGENTINOS.
* 26 de enero de 2026
* 18:54
* 6 minutos de lectura
Las altas temperaturas del verano aumentan el uso de aires acondicionados, ventiladores y otros electrodomésticos de enfriamiento. Es más, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una semana de calor intenso, que alcanzó su pico este lunes; a partir del miércoles, se espera una baja en la temperatura: seguirá el calor, pero será menos agobiante.
El resultado es conocido: picos de consumo y facturas de luz más elevadas. La buena noticia es que hoy existen soluciones de construcción que permiten mantener la casa fresca sin vivir con el aire prendido las 24 horas. La clave está en aislar el calor antes de que ingrese.
Con veranos cada vez más largos e intensos, la eficiencia energética dejó de ser un valor deseable para convertirse en una necesidad concreta. Pensar los materiales desde el diseño puede marcar la diferencia entre una vivienda que se recalienta y otra que se mantiene confortable con menor gasto energético.
Existen distintos materiales y tecnologías con una alta resistencia para aislar una vivienda de manera de impedir el paso del calor de un espacio a otro.
EN LAS ABERTURAS: POR DONDE INGRESA EL CALOR
Las ventanas son el punto más sensible del vínculo entre interior y exterior. Cuando no son eficientes, se transforman en verdaderas puertas de entrada del calor.
“Está comprobado que aproximadamente el 35% de las pérdidas y ganancias de calor o frío se originan a través de las aberturas cuando estas no son eficientes, generando un consumo excesivo de energía en la climatización”, explica la arquitecta Adriana López, de Muchtek.
En ese sentido, las ventanas de doble vidrio hermético (DVH) son una de las salidas a este problema. Si además son de PVC, el beneficio es mayor: este material tiene baja conductividad térmica y sistemas de cierre que reducen filtraciones de aire caliente.
“Con este aislamiento térmico el hogar se mantiene más cálido en invierno y más fresco en verano, con un ahorro energético muy significativo”, señala Ezequiel Pascual, director de Ingeniería de REHAU Window Solutions para América.
Las ventanas de PVC permiten mantener una temperatura interior más estable y reducir significativamente el consumo de calefacción o refrigeración, lo que impacta positivamente tanto en el ahorro como en la sustentabilidad del hogar.
El combo se completa con soluciones simples y económicas: cortinas térmicas, burletes y cintas adhesivas para sellar filtraciones.
MATERIALES AISLANTES
La tendencia en construcción es clara: aislar todas las caras de la vivienda. Paredes, techos y losas. Hoy existen múltiples materiales con alta resistencia térmica que impiden el paso del calor de un ambiente a otro.
Entre los más utilizados se destacan la espuma de poliuretano (en aerosol), el poliestireno expandido (conocido como telgopor) incorporado en ladrillos o losas, la lana de vidrio en rollos y las membranas aluminizadas con burbujas o espuma.
La recomendación de los especialistas es pensar la aislación desde el inicio de la obra. Resolverlo después es posible, pero más costoso y menos eficiente.
PINTURA: LA ELECCIÓN DEL COLOR TAMBIÉN ENFRÍA
En materia de aislación térmica, el color importa. Los tonos claros reflejan la radiación solar; los oscuros, la absorben. Por ejemplo, en Grecia, con un verano que puede ser abrasador, con temperaturas que superan los 35°C, sus habitantes recurren a un truco tradicional que permite mantener las casas frescas sin recurrir al aire acondicionado o a los ventiladores. Lo sorprendente es que se trata de un material barato, accesible y que no requiere tecnología avanzada: la cal.
La cal es un compuesto mineral que es usado en la construcción desde hace siglos. Por sus propiedades únicas, es una aliada perfecta para disminuir el calor. En Grecia, la mayoría de las casas tradicionales están pintadas a base de cal, especialmente en las fachadas exteriores.
Su color blanco refleja gran parte de la radiación solar y de esa forma, las paredes exteriores están más frescas. Actúa como un aislante térmico para evitar que el calor penetre en el interior de la vivienda.
Además, su bajo costo es una de sus grandes ventajas, porque está al alcance de todos. Es sabido que los sistemas de climatización modernos son extremadamente caros, tanto en su inversión e instalación como en cuanto al consumo de energía eléctrica.
La cal no solamente es económica, sino también fácil de aplicar: con un pincel y un balde con cal disuelta en agua, pueden pintarse las paredes exteriores sencillamente, sin mayor esfuerzo. No hay que olvidar que es un material ecológico.
En la Argentina, el matrimonio formado por Olga y Ezekiel Martin produce un producto que crearon cuando vivían en Estados Unidos y trajeron al país al volver a vivir aquí. Más precisamente en Posadas, donde se instalaron y empezaron a desarrollar pinturas con la tecnología “cool roof” o techos fríos.
Se trata de una técnica de vanguardia que se llama fotocatálisis y hoy se considera una de las mejores alternativas para la eliminación de los gases efecto invernadero.
Macoma Environmental Technologies es el nombre de la empresa que fundaron. Los Martin no inventaron la fotocatálisis, pero han desarrollado sistemas fotocatalíticos económicos y efectivos que pueden ser utilizados de manera masiva.
Si se aplica a techos o paredes, reduce sensiblemente entre 8 y 10 grados la temperatura ambiente de una habitación, ahorrando mucha energía en refrigeración, especialmente en zonas cálidas.
PANELES SOLARES: ENERGÍA PROPIA EN PLENO VERANO
Reducir el consumo también implica producir energía. La incorporación de paneles solares permite aprovechar una fuente renovable, disminuir la dependencia de la red eléctrica y generar ahorros a largo plazo.
Pero en la Argentina hay un plus nada menor: los cortes de luz. En los picos de consumo del verano, contar con generación propia puede marcar la diferencia entre seguir con vida normal o quedar a oscuras y a 35 grados.
En definitiva, ahorrar energía en verano no depende solo del aire acondicionado. Empieza mucho antes: en los materiales, los colores, las aberturas y las decisiones en la construcción.
Fuente: LA NACION
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