
¿Monotributista? Cómo demostrar ingresos para comprar un 3 ambientes
No todas las operaciones exigen el mismo nivel de respaldo; el escenario cambia si la compra es al contado o si interviene un crédito hipotecario.
El monotributo es simple hasta que se piensa en comprar una casa. En un país con cerca de tres millones de trabajadores en este régimen, entender cómo demostrar ingresos se vuelve clave al momento de dar el salto hacia la vivienda propia.
El monotributo es simple hasta que se piensa en comprar una casa. Ahí, los bajos topes del régimen chocan con la realidad del mercado inmobiliario, transformando esa simplicidad inicial en un problema de papeles.
El mercado está estable, pero en términos de ingresos declarados la ecuación es otra. Un departamento de tres ambientes en CABA puede equivaler a varios años completos de facturación declarada de un monotributista promedio. Cuando el monto de la operación supera los ingresos anuales informados, la pregunta deja de ser si se puede pagar. La pregunta es cómo se justifica.
Justificar fondos no significa explicar cada peso ganado a lo largo de la vida. Significa demostrar que el dinero tiene un origen lícito, identificable y coherente con el perfil económico del comprador. Se analiza no solo cuánto se gana hoy, sino si el patrimonio acumulado resulta razonable frente a la actividad declarada.
El primer paso es perfilar al cliente. Entender su actividad y estimar cuál es su patrimonio “previsible”. Cuando la operación supera ese patrimonio razonable, se activa un control más profundo.
Las operaciones al contado suelen creerse que no tienen mayores exigencias. Sin embargo, si la operación supera ciertos umbrales, como la compra de un tres ambientes que supera los US$250.000, el escribano debe intensificar la verificación y preguntar de dónde proviene el dinero.
En una compra al contado, los principales escenarios suelen ser:
– **Ahorros personales:** cuando los fondos provienen de ahorros propios, es importante demostrar que esos recursos se generaron de manera legítima.
– **Herencias:** si el dinero surge de una herencia, se requiere documentación que respalde ese origen.
– **Donaciones o ayuda familiar:** en este caso, también es necesario contar con instrumentos legales que acrediten el origen de los fondos.
Cuando la compra se realiza mediante un crédito hipotecario, la justificación de ingresos también es obligatoria. Los bancos necesitan evaluar la capacidad de pago del solicitante y determinar si puede afrontar la cuota durante todo el plazo del préstamo.
Es importante aclarar que uno de los requisitos del acceso a un préstamo a largo plazo es que la cuota inicial del crédito no puede superar un porcentaje determinado de los ingresos del solicitante, que generalmente representa el 25% del total. Este punto es crucial para los contribuyentes del régimen impositivo, ya que se debe determinar qué monto de la categoría del monotributo se considera como ingreso válido.
El problema es el desfase. La recategorización toma ingresos del año anterior, lo que genera un descalce en contextos inflacionarios. Esto complica a los solicitantes, ya que los bancos evalúan su capacidad de pago con datos que no reflejan su realidad económica actual.
Por Candela Contreras
Fuente: LA NACION



