
Premio Pritzker de arquitectura: ganó un arquitecto de bajo perfil que hace obras austeras
EL ARQUITECTO TRABAJÓ EN PROYECTOS EN SU PAÍS NATAL
16 de marzo de 2026
08:06
8 minutos de lectura
Smiljan Radic, a quien se le acaba de otorgar el Premio Pritzker, afirmó que busca la austeridad en todas sus obras. Estos son algunos de los elementos fundamentales que impregnan su trabajo: viento, luz, piedra, madera, tiempo.
Radic, oriundo de Santiago de Chile, ha sido reconocido con el prestigioso galardón, el máximo honor en el ámbito arquitectónico. Sus proyectos no se caracterizan por ser imponentes o majestuosos, sino por ser discretos y tranquilos, cumpliendo con su función, ya sea una parada de autobús, una bodega o un estudio de escultor.
Aunque llamó la atención internacional con su Serpentine Pavilion de 2014, Radic, de 60 años, ha trabajado principalmente en proyectos modestos en Chile, lejos de los reflectores. “A través de una producción artística situada en la encrucijada entre la incertidumbre, la experimentación material y la memoria cultural, Smiljan Radic prefiere la fragilidad a cualquier pretensión injustificada de certeza”, afirmó el jurado en su acta.
¿Por qué se retrasó el anuncio del premio?
El anuncio del galardonado se demoró a raíz de las revelaciones sobre la conexión entre Tom Pritzker, director de la fundación que otorga el premio, y Jeffrey Epstein, el financiero caído en desgracia.
El mes pasado, Pritzker dimitió de su cargo en Hyatt Hotels Corporation, reconociendo que “ejercí un terrible juicio al mantener contacto” con Epstein, un delincuente sexual condenado. Aunque sigue siendo director y vicepresidente de la Fundación Pritzker, se ha decidido que “habrá distancia entre Tom y los asuntos relacionados con el premio”.
LAS PALABRAS DEL ARQUITECTO PREMIADO
En un correo electrónico, Radic describió el premio como “una gran sorpresa”. “Este tipo de reconocimiento te hace mirar atrás y ver lo que has construido a lo largo del tiempo desde una perspectiva diferente”, expresó.
La estética de las estructuras de Radic es diversa, pero todas comparten un sentido humilde de la armonía. “Me resulta difícil hablar de mis propios edificios, siempre tengo la sensación de que los estoy sobreinterpretando”, reflexionó. “A pesar de la diversidad de presupuestos, escalas, programas y materiales, todos intentan alcanzar una cierta austeridad”, refiriéndose a despojar la obra de todo exceso.
Su Teatro Regional del Biobío (2018), a orillas del río Biobío en Concepción, ha sido comparado con una linterna de papel. También se encuentra presente en su bodega Viña VIK en Millahue (2013) y en su parada de autobús en Krumbach, Austria (2013), donde la simplicidad y la funcionalidad son protagonistas.
QUIÉN ES SMILJAN RADIC
Radic nació en Santiago en 1965 y estudió arquitectura en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Su carrera comenzó a tomar forma cuando se interesó por la historia y estética en el Instituto Universitario de Arquitectura de Venecia.
“La arquitectura me parecía bastante aburrida”, confesó Radic, aunque su percepción cambió. Junto a su esposa, la escultora Marcela Correa, empezó a experimentar con sistemas de construcción y materiales humildes, dando lugar a obras que reflejan la esencia del entorno natural.
Radic también ha sido pionero en la reutilización de edificios, como en el centro de artes escénicas NAVE en Santiago (2015), donde integró un teatro en un edificio neoclásico dañado.
“Desarrollé conscientemente por primera vez la idea del collage”, explicó, refiriéndose a la carpa de circo que finaliza la obra.
El legado de Radic se caracteriza por una búsqueda constante de equilibrio entre la naturaleza y la arquitectura, creando espacios que no solo son funcionales sino también poéticos.
Fuente: Robin Pogrebin
Link Original: La Nación



