Créditos hipotecarios: las razones por las que los bancos bajan las tasas y el impacto que puede tener en los precios de las propiedades
Los bancos comenzaron con un proceso de baja de tasas de sus créditos hipotecarios. Ya son 12 las entidades que, en los últimos tiempos, han decidido reducir las tasas de interés de sus créditos hipotecarios. Este movimiento reavivó una pregunta que hasta hace poco parecía complicada de responder: ¿es este el comienzo de una nueva etapa para el financiamiento hipotecario en Argentina?
Después de una segunda mitad de 2025 marcada por fuertes aumentos en las tasas, tanto entidades públicas como privadas han comenzado a revertir esta tendencia. Este recorte impacta directamente en el valor de las cuotas y mejora la capacidad de compra de las familias en busca de una vivienda.
La explicación detrás de esta baja de tasas va más allá de la competencia entre bancos. Según el economista Federico González Rouco, “no están compitiendo entre sí; están revirtiendo el proceso de suba del año pasado”. Este cambio se ha dado tras las elecciones de octubre, cuando la mejora de las expectativas económicas comenzó a trasladarse al mercado financiero y, posteriormente, al hipotecario.
Entre las entidades que han reducido sus tasas recientemente se encuentran el Banco Hipotecario, que bajó del 10,5% al 9,5%; los bancos del Grupo Petersen, que pasaron del 12% al 8,9%; y el Banco de Corrientes, que redujo del 12% al 9,9%. También se destaca el Banco Provincia, que disminuyó el costo de sus préstamos hipotecarios del 39,2% al 31,2%.
1) ¿Por qué bajan las tasas de los créditos hipotecarios?
“Las tasas están bajando porque las condiciones económicas están mejorando”, resume Diego Gatto, gerente de Créditos a la Vivienda del Banco Hipotecario. Esta decisión está vinculada a la evolución de las variables macroeconómicas.
Sin embargo, existe un factor menos conocido pero clave para entender el futuro del crédito: la securitización de carteras. Para que la oferta de crédito realmente crezca, Gatto sostiene que los bancos necesitan vender sus carteras. “El sistema financiero argentino no da abasto para abastecer la demanda de créditos a la vivienda por el déficit habitacional que tenemos”.
2) ¿Es la securitización la clave para el crecimiento del mercado?
Esto implica que las entidades venden las hipotecas a inversores de largo plazo, como fondos de retiro, que compran los préstamos a los bancos. Luego crean un fideicomiso con esos créditos, los convierten en activos financieros y los inyectan en el mercado de capitales. Según Gatto, la entidad fue la única que realizó una securitización hipotecaria durante el ciclo de créditos UVA de 2018, y anticipa que las condiciones para repetir esa experiencia están cerca.
3) ¿Continuará la baja de tasas?
Gatto cree que aún hay margen para que las tasas sigan bajando, especialmente si avanza la securitización y se consolida la estabilidad económica. Sin embargo, aclara que el análisis no debe centrarse solo en la disminución del interés, ya que “hoy las propiedades todavía están en valores bajos en dólares”.
4) ¿Estamos ante un ciclo de crecimiento a largo plazo o una mejora coyuntural?
El optimismo de Gatto se basa en la estabilidad. Considera que, a medida que la inflación baja, la gente pierde miedo al producto UVA y busca vivienda propia. “El crédito hipotecario es el único producto financiero que no puede modificarse por sí mismo”, explica.
5) ¿Conviene sacar un crédito ahora o esperar?
“Si dudás entre hacerlo ahora o esperar, yo opino que hay que hacerlo ahora”, sostiene. Con el incremento de la demanda, es probable que los valores de los inmuebles, hoy en niveles históricamente bajos, comiencen a subir. Por lo tanto, el momento actual ofrece una oportunidad: aprovechar precios de oportunidad antes de que el mercado se reactive plenamente.
6) ¿Cómo es hoy el perfil de quienes toman crédito?
Actualmente, el monto promedio solicitado ronda los $75 millones, equivalentes a unos US$50.000 al tipo de cambio actual. En promedio, los compradores financian entre el 50% y el 55% del valor de la propiedad, y una familia necesita demostrar alrededor de $3,9 millones mensuales para acceder a un préstamo de $35 millones.
La digitalización en el proceso es clave. Según datos del Banco Hipotecario, el 96% de las familias tramitan su crédito de manera completamente digital y la aprobación puede obtenerse en apenas 10 a 15 días, un plazo clave para cerrar operaciones inmobiliarias en un mercado que empieza a recuperar dinamismo.
Por Candela Contreras
Fuente: LA NACION



