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La historia detrás de la mujer que heredó una de las mayores fortunas del mundo
Françoise Bettencourt Meyers se posicionó como la mujer más rica del mundo
17 de enero de 2026
07:40
3 minutos de lectura
Heredera de la empresa de cosméticos L’Oréal, la francesa Françoise Bettencourt Meyers, de 70 años, se convirtió en la primera mujer en acumular una fortuna de casi US$100.000 millones. Según un ranking publicado por Forbes, las empresarias figuran entre las mujeres más ricas del mundo.
Françoise, ejecutiva, filántropa, escritora y pianista, apareció por primera vez en la lista Forbes en 2018, con un patrimonio neto de US$42.200 millones tras la muerte de su madre, Liliane Bettencourt, fallecida en 2017.
En abril de este año, las acciones de L’Oréal se dispararon después de que la empresa superara las expectativas de ventas del primer trimestre. En ese momento, el precio de las acciones subió más del 5% en un día, lo que llevó a Bettencourt Meyers a alcanzar los US$100.000 millones.
Una vida alejada de los reflectores
Nacida en 1953, Françoise siempre desafió el cliché de la heredera millonaria, aunque estaba destinada a serlo. Discretamente, mantuvo una vida alejada de la prensa y realizó pocas apariciones públicas ante las cámaras, incluso como responsable de la mayor empresa de cosmética del mundo.
La empresaria es miembro del directorio de L’Oréal desde 1997. La empresa opera en 130 países, tiene un portfolio de 35 marcas y sus principales mercados son Estados Unidos, Francia, China, Alemania y Brasil. La ejecutiva triplicó su patrimonio con inversiones que incrementaron el valor de las acciones de la empresa en bolsa.
Discreción y modestia en su estilo de vida
La mujer más rica del mundo se caracteriza por su discreción, evitando eventos sociales. Su vida sigue con bajo perfil, dedicando horas diarias al piano y escribiendo libros: un extenso estudio en cinco volúmenes de la Biblia y una genealogía de los dioses griegos.
En una entrevista con la revista Le M, Françoise afirmó que, a pesar de su fortuna, prefiere llevar un estilo de vida más modesto, que incluye vivir en un departamento, en lugar de en una gran mansión. “Soy simplemente una mujer privilegiada”, dice. “Pero como puedes ver, no vivo en una mansión. No somos coleccionistas de pintura y no uso joyas”.
Un hogar discreto
Bettencourt Meyers vive en un edificio moderno, de estilo contemporáneo, de dos plantas y grandes ventanales, relativamente discreto respecto a la antigua mansión donde vivían sus padres y se crió, en el corazón del barrio parisino de Saint James, en la exclusiva ciudad de Neuilly-sur-Sena.
Su fortuna no ha distorsionado sus relaciones personales y ha mantenido amigos desde hace mucho tiempo, entre los que Paris Match menciona a la actriz y soprano francesa Arielle Dombasle, Alain Pompidou y su esposa Claude, sus primos, los Chalendar, o el empresario del sector farmacéutico francés Jean-Marie Lefebvre.
Como dicen los franceses, “pour vivre heureux, vivons cachés”. Para vivir felices, vivamos escondidos.
Viajes y pasiones
A Françoise le gusta viajar (dice que ama Italia y Estados Unidos) y en lugar de esquiar en las elitistas estaciones suizas de Gstaad o Saint-Moritz, prefiere la lujosa pero tranquila Megève.
Liliane Bettencourt, figura materna
Liliane Bettencourt en una de sus últimas apariciones públicas junto a su hija Françoise.
Fuente: O Globo/GDA
Link Original: https://www.lanacion.com.ar/propiedades/casas-y-departamentos/la-historia-detras-de-la-mujer-que-heredo-una-de-las-mayores-fortunas-del-mundo-nid17012026/
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