
Qué busca el nuevo inversor, que cada vez es más exigente
La dinámica del mercado inmobiliario muestra que el ladrillo sigue siendo una opción elegida por quienes buscan estabilidad patrimonial. Sin embargo, la práctica indica que la verdadera diferencia la marca invertir con criterio. Ese aprendizaje permite reconocer qué aspectos resultan decisivos para los inversores, que cada vez son más exigentes.
El inversor actual no busca solo una vivienda sino certeza, calidad y propósito. Esa es la diferencia entre una compra improvisada y una apuesta con futuro.
Arquitecto Federico Larroca Mendizábal, socio de Grupo 1880. Hoy no alcanza con “levantar un edificio”. Es necesario integrar arquitectura, análisis financiero, compra de tierra, gestión de obra y calidad en las terminaciones. Entregar lo que se promete es un valor en sí mismo y, a la vez, es uno de los motivos por los que muchos vuelven a elegir a la misma desarrolladora.
Diseño, calidad y respaldo son algunas de las exigencias
En un país donde no faltan proyectos postergados o inconclusos, la trayectoria del desarrollador es determinante. El inversor serio busca, en primer lugar, transparencia, respaldo y confianza. Además, exige que la tierra esté registrada, que se trate de un proyecto claro, en el que se cumpla con los plazos, la calidad de los materiales y los mecanismos de control.
Por otro lado, el inversor no solo compra metros cuadrados sino que participa de un proyecto. Por eso, el diseño, la calidad arquitectónica, la habitabilidad y un buen entorno urbano pesan tanto como el precio.
La elección del terreno nunca es casual. Las zonas con buena conectividad, con potencial de revalorización y calidad urbana son factores que permiten alquilar o vender bien el futuro inmueble. El inversor exige esa lectura anticipada y le interesa saber por qué ahí y no en otro lugar.
El inversor busca mayor flexibilidad
Diseño, calidad y una visión de inversión estratégica son fundamentales. Por último, en un mercado donde el crédito sigue limitado, el inversor busca flexibilidad, es decir, ingresos escalonados, alternativas en pozo y la certeza de que el proyecto se concrete. Algunos prefieren entrar desde el inicio; otros, comprar con la obra avanzada o terminada para alquilar de inmediato.
Como conclusión, siempre es importante analizar el poder de revalorización de un proyecto. Comprar en pozo permite pagar de manera financiada y ganar a medida que se va construyendo el edificio. Cuánto antes ingrese un inversor, mayor rentabilidad se va a asegurar. Para esto es fundamental la confianza en la empresa que desarrolla.
Sobre la firma
Federico Larroca Mendizábal es arquitecto y socio de Grupo 1880 Desarrolladores Inmobiliarios.
Fuente: Federico Larroca Mendizábal
Link Original: https://www.clarin.com/arq/inmobiliario/busca-nuevo-inversor-vez-exigente_0_OYXeFKvl1E.html



