
¿Sigo alquilando o compro con crédito?: Las 9 preguntas clave que responde una experta
¿Qué deberías preguntarte antes de embarcarte en la compra de un inmueble financiado?
15 de febrero de 2026 – 10:52
Los créditos hipotecarios son deudas que se asumen a pagar en un plazo promedio de 20 años.
En poco tiempo se te vence el contrato de alquiler y estás evaluando si continuar alquilando o encarar la compra de un departamento con crédito hipotecario. Si llegás a esta disyuntiva, significa que tenés los ahorros necesarios para afrontar un porcentaje de la compra, ya que el financiamiento no cubre el 100%. Por lo tanto, no todos pueden hacerse esa pregunta.
Más allá de analizar las distintas alternativas de tasas y tipos de financiación que ofrecen los bancos, hay otros factores que debemos tener en cuenta.
Todo lo que deberías preguntarte antes de embarcarte en la compra de un inmueble con crédito
1. ¿Cuánto tiempo pensás vivir en ese departamento que tenés pensado comprar?
¿Te visualizás viviendo al menos seis años? La decisión tendrá un impacto significativo en el largo plazo, ya que los créditos suelen ser de por lo menos 20 años. Los primeros años de cuotas, al ser sistema francés, tienen un componente de interés mucho mayor; por lo tanto, si surge la necesidad de vender la propiedad a los pocos años, el costo financiero puede ser muy alto, porque deberás gran parte del capital del crédito y probablemente no recuperes todos los gastos de compra ni las cuotas pagadas.
2. ¿Cuánta estabilidad laboral tenés? ¿Comprarías solo o con alguien?
¿Cuán empleable sos? ¿Son dos o solo vos para comprar? Si estás en pareja y tienen pensado comprar juntos, ¿cuánto tiempo te ves (realmente) en pareja? Es importante que ambos estén decididos a comprar con crédito, ya que la decisión del crédito hipotecario requiere consenso.
3. ¿Cuál es el ratio cuota/ingresos o alquiler/ingreso que a vos te deja más tranquilo?
Más allá del requisito del banco, ¿analizaste cuáles son tus gastos mensuales? Comprar con crédito es una forma de ahorro significativo en el activo más importante: tu hogar. Un buen consejo es comparar lo que te sale alquilar algo similar versus la cuota del crédito (sin incluir expensas, ya que eso lo pagás de todas formas).
4. ¿Cuánto valorás la libertad de elegir dónde vivir y cómo vivir?
¿Tenés hijos que van al colegio y priorizás vivir cerca de la escuela? ¿Tenés mascota y te cuesta alquilar por esa razón? Estas preguntas son fundamentales antes de embarcarte en un crédito hipotecario o seguir alquilando.
5. ¿Un departamento es donde realmente querés poner tus ahorros?
¿Cuál es el costo de oportunidad del dinero que vas a destinar al pago del porcentaje no financiado? ¿Podrías invertirlo y tener un retorno? Es importante que, después de la compra del inmueble, te quede un fondo de emergencia para gastos extra inesperados que puedan surgir.
6. ¿Tus ingresos suelen acompañar a la inflación?
Los créditos UVA se ajustan por inflación. Hay que tener en cuenta cuánto se estima de inflación. Esta situación afecta tanto a los alquileres como a los créditos hipotecarios, por lo que es importante analizar el contexto del mercado.
7. ¿Es un buen momento del mercado para comprar?
Los precios de las propiedades se encuentran en valores bajos respecto al histórico, lo que podría representar una buena oportunidad de compra. La oferta disponible en venta y alquiler es amplia.
8. ¿Es un buen momento para sacar un crédito?
El costo financiero anual de endeudarse con crédito actualmente es elevado. Comparar la tasa respecto a otros países de la región es una buena medida para evaluar si este es el momento adecuado para embarcarse en un crédito.
9. ¿Qué es lo peor que puede pasar en cada una de las opciones?
Además de evaluar la tasa y los gastos de la compra con hipoteca, es recomendable realizar un análisis mental sobre los posibles escenarios, tanto buenos como malos. Esto te ayudará a tomar una decisión más informada.
La clave pasa por desarmar la incertidumbre del proceso, estimando la probabilidad de que las cosas salgan mal y cuáles serían los costos asociados.
La autora es directora de Maure Propiedades.
Fuente: Soledad Balayan
Link Original: LA NACION



