
Crédito hipotecario: ¿conviene comprar ahora o esperar que bajen las tasas?
Los créditos hipotecarios UVA son una alternativa dentro del mercado inmobiliario, pero sus tasas elevadas, los ingresos exigidos y otros requisitos todavía los vuelven inaccesibles para buena parte de los argentinos. Para quienes sí logran calificar, ahora aparece una nueva duda: ¿conviene sacar el préstamo hoy o esperar una posible mejora en las condiciones?
Las diferencias entre bancos son importantes y no se limitan a la tasa: también varían las cuotas iniciales, los montos financiados y los ingresos requeridos. A esto se suma el anuncio del Gobierno de un mecanismo para que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS aporte fondos de largo plazo al sistema financiero para ampliar el crédito hipotecario.
La medida podría generar mayor competencia y llevar a los bancos a ofrecer mejores condiciones. Pero esperar también implica un riesgo: una mayor disponibilidad de crédito podría impulsar la demanda y, con ella, los precios de las propiedades.
¿Conviene sacar un crédito hipotecario ahora?
“Para quienes ya tienen decidido comprar y cuentan con ingresos suficientes para asumir una deuda de largo plazo, la respuesta es sí”, comenta José Rozados, director de Reporte Inmobiliario. Su argumento parte de una característica del mercado inmobiliario actual: “Los precios de las propiedades están bastante competitivos en términos de dólar. Están evolucionando muy poco”.
Por otro lado, plantea que, si la demanda comienza a recuperarse con mayor fuerza a partir de una expansión del crédito, los valores podrían acompañar ese movimiento.
En una línea similar, Federico González Rouco, economista especializado en vivienda y mercado inmobiliario, sostiene que sigue siendo un buen momento para tomar un crédito hipotecario. Su análisis combina tres variables: las tasas actuales, el precio del metro cuadrado y el escenario cambiario.
“Honestamente, sigo pensando que este es un gran momento para sacar un crédito”, afirma Rouco. Y aunque admite que algunas entidades podrían reducir las tasas que todavía se encuentran por encima del 7%, no espera una caída significativa entre los bancos que ya están ofreciendo condiciones competitivas.
En algunos bancos, las tasas ya empezaron a bajar
El escenario de las tasas cambió en los últimos días. Rouco destaca que actualmente hay varias entidades con créditos hipotecarios UVA en niveles inferiores al 8% más UVA.
Entre las opciones que menciona para clientes se encuentran Banco Nación, con una tasa de 6,7%; ICBC, con 6,9%; el Banco Ciudad, BBVA y Credicoop, con 7,5%, además de Banco Macro, que recientemente se sumó con una línea similar al 7,5%.
La competencia también puede intensificarse a partir del nuevo esquema de financiamiento anunciado por el Gobierno. La intención es que los bancos tengan acceso a fondos de mayor plazo para ampliar sus préstamos hipotecarios y que, al competir por ese dinero, puedan ofrecer mejores condiciones.
“Creo que las tasas van a estar en esos niveles. No esperaría”, plantea Rouco. El punto es importante porque esperar una baja de tasas no necesariamente garantiza que el comprador termine haciendo un mejor negocio. Si el crédito se abarata, más personas podrían volver al mercado y eso podría generar presión sobre los precios de las viviendas.
El dilema: una tasa más baja o una propiedad más cara
Para quien todavía no decidió qué comprar y no tiene urgencia, esperar puede permitirle observar qué hacen los bancos durante las próximas semanas. Pero quien ya encontró una propiedad a un precio que considera conveniente enfrenta otra variable: qué pasará con ese inmueble si el mercado hipotecario comienza a recuperar demanda.
“Es muy probable que el poder de compra hoy sea mucho mejor a futuro en función de si la demanda crece, y más si crece rápidamente”, explica Rozados. La ecuación, entonces, tiene dos lados.
Si se compra ahora:
– Se asegura el precio de la propiedad elegida.
– Se toma una tasa disponible en la actualidad.
– Se evita quedar expuesto a una eventual suba de los valores inmobiliarios.
– Pero puede ocurrir que más adelante aparezcan créditos con mejores condiciones.
Si se espera:
– Puede aumentar la oferta de bancos y líneas hipotecarias.
– Algunas entidades podrían reducir sus tasas.
– Habrá más información sobre el funcionamiento del nuevo esquema de financiamiento.
– Pero también existe el riesgo de que aumenten los precios de las propiedades si se recupera la demanda.
Por eso, la pregunta no es solamente si las tasas van a bajar, sino también qué puede pasar con el precio de la vivienda que el comprador quiere adquirir durante ese mismo período.
Un mercado hipotecario que todavía está lejos del boom
La decisión se toma, además, en un mercado que comenzó a recuperarse, pero todavía no alcanzó todo su potencial.
En julio se desembolsaron alrededor de US$ 202 millones en créditos UVA, el mayor volumen mensual desde diciembre de 2025. Sin embargo, el monto quedó 28% por debajo del promedio mensual de 2025 previo al período electoral, según los datos citados por González Rouco.
Los precios de las propiedades están bastante competitivos en términos de dólar. El economista define al mercado del AMBA como “en pausa”: hubo una mejora durante los últimos meses, pero la demanda efectiva todavía se encuentra por debajo de su potencial porque una parte importante de los compradores no logra acceder al financiamiento.
Esto explica por qué la evolución del crédito puede ser determinante para los precios. Si las nuevas herramientas consiguen ampliar el número de personas que pueden comprar, el mercado podría entrar en una etapa de mayor movimiento.
La capacidad de pago sigue siendo el filtro principal
Más allá de las tasas y de la evolución del mercado, hay una condición que no debería quedar en segundo plano: la deuda tiene que poder sostenerse en el tiempo.
En un crédito UVA, el capital se actualiza y la cuota en pesos puede aumentar. Por eso, no alcanza con que el préstamo resulte accesible al momento de firmarlo. Quien toma una hipoteca a 20, 25 o 30 años debe evaluar si sus ingresos tendrán margen para acompañar esa evolución.
Rozados recomienda ser “sumamente responsable y honesto con uno mismo” y analizar no solo la capacidad de pago actual, sino también cómo podrían evolucionar los ingresos familiares.
También es necesario diferenciar el monto del préstamo del precio de la propiedad. Si el banco financia el 75% del inmueble, por ejemplo, un crédito de US$ 100.000 permitiría comprar una propiedad de aproximadamente US$ 133.333, siempre que el comprador aporte los US$ 33.333 restantes, además de los gastos de la operación.
Una primera vivienda que se adapte al bolsillo
Para quienes no llegan a la propiedad que tenían como objetivo inicial, Rozados plantea otra alternativa: reducir el monto de la operación en lugar de esperar indefinidamente.
“Podés empezar con un dos ambientes, un tres ambientes chico y en determinadas zonas de Capital Federal o del país los precios son aún más bajos y se puede calificar con incluso menos ingreso familiar para comprar una vivienda”, explica.
La estrategia, en definitiva, es adaptar la primera compra a la capacidad real de endeudamiento y no al revés.
Entonces, ¿comprar ahora o esperar?
No existe una respuesta única. Para quien ya encontró una propiedad a buen precio, tiene ingresos estables y puede asumir el crédito, los especialistas encuentran argumentos para comprar ahora: las tasas más competitivas no tendrían, según Rouco, demasiado margen de baja y los precios de las propiedades podrían reaccionar si se recupera la demanda.
En cambio, para quien todavía está buscando y no tiene urgencia, esperar unas semanas puede permitirle comparar nuevas líneas y observar cómo responde el sistema al mayor financiamiento.
La clave es no tomar la decisión mirando una sola variable. Una tasa algo menor puede perder atractivo si durante la espera aumenta el valor de la vivienda. Y un buen precio de compra deja de ser conveniente si el crédito compromete demasiado los ingresos familiares.
En un mercado hipotecario que recién comienza a recuperar actividad, el mejor momento para comprar será, sobre todo, aquel en el que el precio de la propiedad, las condiciones del crédito y la capacidad de pago del comprador logren cerrar en una misma cuenta.
Fuente: Silvana Saldisuri
Link Original: https://www.clarin.com/propiedades/credito-hipotecario-conviene-comprar-ahora-esperar-bajen-tasas_0_XPmFCrdkeu.html


