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Se vende un departamento en un icónico palacio porteño
El edificio fue construido a principios del siglo XX y estuvo abandonado por más de 80 años
8 de junio de 2026
08:00
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Un casamiento que terminó en tragedia, historias de fantasmas y sucesos paranormales en estado de completo abandono durante casi 80 años, y la reconversión a un edificio icónico que marcó la historia de un barrio en plena ciudad de Buenos Aires. Así se puede describir, en una sola oración, al Palacio de los Bichos, el legendario “castillo” de la calle Campana, en Villa del Parque.
Hoy, este pedacito de historia porteña cobra un nuevo significado, ya que uno de sus departamentos se encuentra a la venta. “Es una de esas propiedades que trascienden el concepto tradicional de inmueble para convertirse en una verdadera pieza patrimonial dentro de la identidad arquitectónica porteña”, cuenta Ximena D’Adam de c21 D’Adam, la inmobiliaria que comercializa una unidad dentro de la emblemática propiedad.
Así es el departamento en venta
La propiedad, ubicada en el primer piso del emblemático edificio de Campana al 3200, tiene tres ambientes y 95 m². La unidad conserva buena parte de la impronta original: ingreso independiente por una escalera de época, patio delantero propio, techos de doble altura, grandes ventanales y balcón con vista a los patios históricos de la construcción. El precio publicado es de US$360.000.
El interés por una unidad allí suele venir de personas vinculadas al arte, la arquitectura, la historia o el coleccionismo cultural. El departamento apunta a un perfil muy específico de comprador. No se trata del típico inversor que busca rentabilidad o valor por metro cuadrado. Según detallan desde la inmobiliaria, el interés suele venir de personas vinculadas al arte, la arquitectura, la historia o el coleccionismo cultural, atraídas por el carácter irrepetible del inmueble.
Ese diferencial también impacta en el precio. Aunque la cotización se ubica por encima del promedio de Villa del Parque, “el valor no se explica únicamente por la ubicación o las dimensiones, sino por el peso simbólico y patrimonial del edificio”. El Palacio de los Bichos cuenta con Protección Estructural y Catalogación Singular, una condición que preserva su identidad arquitectónica y limita determinadas intervenciones.
Palacio de los Bichos: la historia detrás de su nombre
La historia comienza a finales del siglo XIX, cuando Rafael Giordano, un aristócrata italiano originario de Salerno, mandó a construir una mansión como regalo para su hija Lucía y su futuro yerno, el músico Ángel Lemos, con materiales traídos especialmente de Italia. Y, con una técnica que, según ingenieros y arquitectos, se asemeja a la estructura de un palacio, “por eso está bien decirle de esa manera, no es un eufemismo”, aclara Antonio Las Heras, doctor en psicología social y parapsicólogo, que vive en el último piso del edificio.
El encargado de diseñar el edificio fue el arquitecto Muñoz González, quien terminó la obra en 1910. La casona, ubicada en Campana al 3200, con sus cinco pisos coronados por una cúpula, fue decorada con figuras de animales hechas en cemento en sus paredes, motivo por el cual los vecinos la bautizaron como “El Palacio de los Bichos”. “Los animales estaban colocados de tal manera que parecía que cuidaban el edificio”, cuenta Las Heras, que fue la primera persona en decidir vivir en el lugar.

Una tragedia que lo cambió todo
El sábado 1° de abril de 1911, la casa abrió sus puertas para celebrar el casamiento de Lucía y Ángel. Sin embargo, la alegría de esa noche se transformó rápidamente en tragedia. Al finalizar la ceremonia y los festejos la pareja partió en un carruaje hacia el centro de la ciudad para disfrutar de su noche de bodas. Pero al cruzar las vías del tren, a solo treinta metros del palacio, el carruaje fue embestido por la locomotora y los novios murieron instantáneamente.
Devastado por la pérdida de su hija, Rafael Giordano decidió cerrar la mansión para que quede completamente deshabitada y sin ningún tipo de guardia. Y así permaneció vacía por casi 80 años.
Con el tiempo, los vecinos y cuidadores de las villas vecinas empezaron a notar fenómenos extraños y a decir que la casa estaba embrujada: “Se escuchaban gritos de mujeres, ruidos inexplicables, luces que se encendían y sombras que atravesaban paredes”, comentaron vecinos del lugar.
Estos sucesos fueron los primeros de muchos que darían vida a la leyenda “embrujada” del Palacio de los Bichos. Las supersticiones se intensificaron cuando varias personas en situación de calle que utilizaron el lugar como refugio, mientras estaba abandonado, no duraban más de dos días allí. Lo que alimentó aún más el mito de que el lugar estaba maldito. Las Heras afirma que en los archivos de la comisaría 47, que tenía jurisdicción en la zona, se registraron denuncias de personas que afirmaban haber presenciado fenómenos paranorm



