
Una mamá construyó con su hija una casa de siete ambientes con “cosas” que están en casa y suelen tirarse
DURANTE LA CONSTRUCCIÓN ENFRENTARON VARIAS DIFICULTADES COMO LA FALTA DE UN BAÑO CONVENCIONAL Y RECURSOS BÁSICOS
* 17 de agosto de 2026
* 15:03
Edna Dantas, de 55 años, y su hija Maria Gabrielly Dantas, de 27, construyeron una casa con 8000 botellas y tubos de pastas de dientes. Este proyecto tiene lugar en la isla brasileña de Itamaracá, en Brasil, y demuestra cómo los residuos pueden convertirse en una alternativa de construcción sostenible.
La iniciativa surgió con el propósito de dar una segunda vida a miles de botellas de vidrio abandonadas en las playas de la isla. Según la educadora socioambiental Edna Dantas, el proyecto fue compartido en su cuenta de Instagram @ednadantas.eco.
Madre e hija reutilizan 8000 botellas de vidrio y logran hacerse una casa con siete ambientes. Este esfuerzo representa una visión de respeto por el medioambiente, inspirada en sus raíces quilombolas e indígenas.
En una entrevista con el medio brasileño O Globo, Edna compartió su pasión por reutilizar materiales, una costumbre que surgió en su infancia al aprender a crear juguetes con bambú. Esta filosofía de vida se consolidó durante la pandemia de Covid-19, cuando notó la gran cantidad de basura acumulada en las playas de Itamaracá. Así nació “la Casa de Sal”, un proyecto que tomó casi dos años de esfuerzo para materializarse.
La vivienda fue construida con más de 8000 botellas de vidrio, madera reciclada, palets reutilizados y tejas elaboradas con tubos vacíos de pasta de dientes. El primer espacio sirvió como taller de costura mientras avanzaba la obra.
Durante la construcción, enfrentaron varias dificultades, como la falta de un baño convencional y recursos básicos. Aun así, nunca abandonaron su objetivo de demostrar que era posible edificar un hogar con materiales reciclados.
Primero hicieron la habitación que se destinó a taller de costura y luego avanzaron con los demás ambientes. Además de botellas, también utilizaron madera y pallets. Edna menciona que las botellas de vidrio pueden tardar años en descomponerse en el entorno si no se gestionan adecuadamente, por lo que considera crucial impulsar su reutilización.
Hoy, ‘la Casa de Sal’ es mucho más que solo un hogar hecho con materiales reciclados. Para Edna y Maria Gabrielly, representa una prueba de que la creatividad, el compromiso con el medio ambiente y la perseverancia pueden transformar un problema de contaminación en una propuesta innovadora que inspire nuevas maneras de construir.
Por Katherine Shirley Bravo
Fuente: LA NACIÓN


